



HISTORIA
En 1979 ingresaron a este sector hermoso las primeras personas que poblaron en ese entonces alrededor del lago, lo hicieron a caballo dirigiéndose por las líneas que dividen las fincas, y debido a que escucharon por una persona que había un lago y era un lugar muy bonito para vivir, entonces empezaron a linderar las fincas y tomar posesión de aquellas.
Hay que resaltar que durante todo este tiempo de viajes desde sacha hasta Lago San Pedro, se tomaba más de un día de viaje a caballo, mismo echo que hacía que muchos caballos murieran en camino, así como alguna veces personas por temas de enfermedad y que era muy difícil trasladarse por emergencia.
Luego se procede a formar la pre-cooperativa en la cual se busca la persona que lidere esta directiva, en el cual toma la decisión de elegir al señor Pedro Rosillo como presidente, así mismo empiezan a buscar un nombre para la pre-cooperativa, y después de un largo debate deciden ponerle el nombre del Primer presidente, acompañado del lago, y es así como se forma Lago San Pedro.
Cabe destacar que la primera decisión del presidente fue la siguiente; decide con visión al futuro proteger y dejar 35 hectáreas alrededor del lago un bosque para área verde pensando en que sería la forma de proteger el lago y evitar que con el tiempo esta se seque debido a la temperatura.
Acto que hoy en día reconocemos que fue el más importante porque con ellos hemos podido mantener el lago fresco y así incluir un sendero y poder observar diferentes especies de animales, insectos y aves que se puede observar durante el recorrido que se hace alrededor del lago bajo el bosque freso que rodea este preciado centro turístico.
LEYENDA TRADICIONAL
La leyenda que hemos podido escuchar de este lago, por las primeras personas que llegaron a Lago San Pedro, se basa en que en esa época solo era selva virgen por la misma razón podían encontrarse cientos de animales peligrosos y no peligrosos, de los mismos que fueron fuente de alimento para poder sobrevivir, ya que el cantón Joya de los Sachas que era lo más cercano y donde se podía adquirir alimentos se encontraba a más de un día de viaje a caballo.
Entonces se dedicaban a cazar animales como: guantas, venados, guatusa, tapir, chancho del monte, armadillo, capibara, y diferentes aves así como también la pesca que no podía faltar por la abundancia de peces que existía en el lago.
Pero realizar la pesca era de mucho peligro por las serpientes que existían así como también boas de tamaño muy grande que excedían los 10 metros, a sumarse esto cuentan que el lago era bravo, porque mientras la gente pescaba el nivel de agua empezaba a subir y a volverse remolinos, y no faltaba una fuerte lluvia, por lo mismo tenían que retirarse de la pesca, cierto nivel de agua cubría todo lo que hoy en día es el centro poblado de la parroquia.
Comenta don Alfonso Narváez, uno de los primeros que llegaron a este sector que para poder ingresar al lago, con ayuda de nativos que vivían cerca del lago y mediante la creencia de esta cultura dijeron que debían hacerle o botarle algo que haga que el lago permanezca manso y entonces fue que decidieron botarle metales y mucha sal, y dice que después de un tiempo ya ellos podían pescar sin problema así como también pudieron bañarse en el lago y también lavar su ropa y fue aquí donde empezaron a convertirla en un atractivo turístico que hoy se lo reconoce a nivel provincial como uno de los mejores lagos de la provincia.
El lago tiene medidas aproximadamente 200 x 300 metros, además cuenta con un bosque primario de 35 hectáreas alrededor, en el cual se encuentra un sendero para observar las especies como monos, ardillas, loros, garza blanca, patos del bosque, pájaro garrapatero, gallareta, caimanes, y diversas aves más.

